La gestión de banca en el poker


El presente artículo posiblemente sea el más importante de esta guía de iniciación. Si bien es cierto que debemos de conocer perfectamente las reglas y tener una estrategia básica para poder jugar al poker con ciertas garantías, la gestión de banca es algo fundamental y estrictamente necesario para cualquier jugador de poker que pretenda ser ganador. Por todo ello, recomendamos que las pautas que se proponen a continuación sean utilizadas, ya no sólo por pura responsabilidad, sino para garantizarnos, además, un mínimo de éxito, ya que sin gestión de banca la figura del jugador de poker NO existe.

Imaginemos que somos unos jugadores de poker excelentes, solo disponemos de 100 dólares para jugar, y se nos ofrecen dos alternativas: sentarnos a una mesa de NL5 (cuya entrada es de $5, de ciegas $0.05 y $0.1) o en otra de NL100 ($100 de entrada y ciegas $0.5 y $1). El nivel de los rivales es similar en ambas mesas (muy inferior al nuestro), así que a vamos a ser ganadores (a largo plazo) en cualquiera de ellas. Las diferencias fundamentales entre una partida y otra son, en primer lugar, que en la mesa de NL5 arriesgaremos un 5% de nuestro dinero, mientras que en la de NL100, el 100%; y, en segundo lugar, que en la mesa de NL100 tendremos la posibilidad de ganar mucho más dinero. Conociendo estos datos, ¿qué partida debería jugar una persona que sólo dispone de 100 dólares?

En este caso extremo, la respuesta puede parecer obvia: es una temeridad arriesgar todo nuestro dinero o bankroll en una sola mesa por mucho dinero que podamos ganar en ella, ya que cualquier mano “traicionera” nos puede llevar a la bancarrota. A pesar de que nuestras ganancias medias vayan a ser menores en la mesa de NL5, parece la opción más sensata, pues el riesgo de quiebra es mucho menor. Para llegar a esta conclusión nos hemos visto obligados a realizar un pequeño análisis de gestión de riesgo que nos ha llevado a tomar la decisión que más a salvo pone nuestro capital. Estos mismos principios son los que utilizaremos para diseñar nuestra estrategia de gestión de banca.

En el ejemplo anterior, no nos ha quedado más remedio que decantarnos por la mesa de NL5, pero eso no significa que poner en juego el 5% de nuestro bankroll sea lo correcto. De hecho, sigue siendo una gran imprudencia, lo que nos lleva a hacernos la siguiente pregunta: ¿qué cantidad es la adecuada?

Como veremos a continuación, no existe una única estrategia de gestión de banca, y para diseñarla correctamente deberemos tener en cuenta la modalidad de juego a la que nos vamos a dedicar (cash games, torneos, sit & go, etc.). Por ejemplo, si nuestra idea es la de jugar torneos, deberemos aplicar una estrategia mucho más conservadora que la de un jugador de cash que disponga del mismo bankroll. Esto es así debido a que las malas rachas son mucho mayores en la primera modalidad que en la segunda. A pesar de ello, toda estrategia de gestión de banca que esté bien diseñada debe responder a un mismo propósito: eliminar las opciones de bancarrota durante una racha negativa.

Antes de entrar en materia, es conveniente explicar los peligros de no respetar las normas de nuestra estrategia. Además del ya mencionado riesgo de quiebra, el hecho de jugar fuera de banca también puede llegar a afectar a nuestro estilo juego, por ejemplo, en situaciones donde la jugada correcta sea realizar una gran apuesta y, por miedo a perder mucho dinero, tomemos una decisión más conservadora, viéndonos empujados a realizar un juego excesivamente temeroso y pasivo.

Estrategia de gestión de banca para mesas de cash

En el vídeo Bankroll Challenge #1, Zeros explica que todo jugador recién iniciado debe comenzar a jugar en los límites más bajos (NL2), mediante pequeños depósitos de 20 o 30 euros (sustituiremos euros por dólares para jugadores que jueguen desde fuera de Europa, ya que las partidas serán en dólares) . Es necesario no subir al siguiente nivel antes de que tengamos la certeza de que somos jugadores ganadores en NL2 y, por tanto, hayamos generado la banca suficiente para dar el salto a NL5.

¿Cuándo se bate un nivel?

En el vídeo mencionado, se definen unas metas que, una vez superadas, nos permiten subir al siguiente nivel, y que aparecen detalladas en la siguiente tabla:

NIVEL COMENZAMOS CON: META PARA SUBIR DE NIVEL: BAJAMOS AL NIVEL ANTEROR SI RETROCEDEMOS A:
NL2 20 €* 400 €
NL5 400 € 800 € 100 € (PÉRDIDAS DE 300 €)
NL10 800 € 2000 € 250 € (PÉRDIDAS DE 550 €)
NL25 2000 € 4000 € 500 € (PÉRDIDAS DE 1500 €)
NL50 4000 € 8000 € 1000 € (PÉRDIDAS DE 3000 €)
NL100 8000 € 16000 € 2500 € (PÉRDIDAS DE 5500 €)

*Dólares para jugadores que jueguen fuera de Europa

De la tabla superior se extraen varias conclusiones: la primera es que (a excepción de NL2) un nivel queda batido cuando al menos hemos doblado el bankroll con el que accedimos a él; la segunda (y más importante) es la necesidad de bajar al nivel anterior cuando las pérdidas son las estipuladas en la cuarta columna. Esto puede ser duro psicológicamente, pero es fundamental realizarlo correctamente para disminuir nuestro riesgo de bancarrota. De esta forma, podremos recuperar nuestro bankroll una vez volvamos a un nivel donde ya demostramos ser ganadores con anterioridad.

Por último, es necesario indicar que el número de manos jugadas en un nivel es tan importante como las ganancias obtenidas en él para dejar patente que éste ha sido superado. De no ser así, podría darse el caso de que, debido a una serie de sesiones excepcionales, llegásemos a la meta sin haber jugado demasiadas manos. En ese caso, nuestros números no serían muy fiables, ya que nuestras ganancias podrían haber sido provocadas por la buena suerte. Es necesario, por tanto, contrastar mediante una muestra de manos grande (nunca inferior a cincuenta mil manos) que estamos preparados para dar el salto al siguiente nivel.

Estrategia de gestión de banca para torneos

Si bien la estrategia de gestión de banca para un jugador de torneos debe ser mucho más conservadora, en ocasiones también resulta más flexible. Mientras que es frecuente que un jugador de cash se mueva en mesas de uno o dos niveles concretos, el jugador de torneos, siempre que respete su estrategia, puede jugar eventos de formatos y precios muy diversos. No es raro ver como jugadores de high rollers (torneos de entradas muy caras) combinan torneos de precios muy altos con otros muchos más baratos. En este caso, tomaremos como referencia la media del coste de todos los torneos para calcular el coste medio y asegurarnos que se ajusta a nuestra estrategia de gestión de banca.

De forma genérica y como punto de partida, estimaremos que el precio de un torneo no deberá ser mayor al 1/200 de nuestro bankroll, es decir, si disponemos de un bank de 2000 euros, podremos acceder a torneos de hasta 10 € de entrada o buy-in. Esta estrategia, una vez aplicada, puede impedirnos participar en algunos torneos a los que éramos asiduos. Eventos como El Clásico (buy-in 10 €, €100k GTD) en Pokerstars.es o el Mini Sunday Million (buy-in 22 $, $135k GTD) en Pokerstars.com quizás se nos queden fuera de banca en un primer momento. Es cierto que los jugadores en ese tipo de torneos tan promocionados suelen ser de media flojos, pero el número tan alto de participantes hace que sea difícil llegar a las posiciones finales, por lo que deberemos llevar especial cuidado con ellos.

Por otra parte, es necesario mencionar tres factores que aumentarán la varianza de un torneo y nos obligarán a readaptar de forma conservadora nuestra estrategia de gestión de banca:

  • El nivel de los participantes: a medida que vayamos jugando torneos más caros, el nivel de nuestros rivales también será mayor, esto disminuirá nuestro winrate y aumentará la varianza de nuestros resultados.

  • La estructura de un torneo también será un factor que deba tenerse en consideración. Cuanto más turbo sea, mayor será también la varianza. Además, en torneos que permitan add-on, éste deberá ser sumado al buy-in, de forma que el total de la suma quede dentro de los límites de nuestra estrategia.

  • El número de participantes será otro aspecto que no deberá pasarse por alto, ya que también mantiene una estrecha relación con la varianza de nuestros resultados. En el caso de que nuestro propósito sea el de jugar torneos multitudinarios, deberemos reajustar nuestra estrategia para aumentar la protección de nuestra banca.

La tabla inferior recoge parte de las indicaciones mencionadas y muestra el número de buy-ins aproximados que debe contener nuestro bankroll para poder acceder a algunos torneos. En la tabla no se ha considerado la estructura de los mismos, así que en el caso de que ésta fuese turbo (los niveles de ciegas son de 5 minutos o menos) deberemos aplicar unos criterios aún más conservadores:

BUY-IN MENOS DE 300 JUGADORES ENTRE 300 Y 2000 JUGADORES MÁS DE 2000 JUGADORES
Hasta 5 €* 150 BUY-INS 175 BUY-INS 200 BUY-INS
5 a 20 € 175 200 225
20 a 50 € 225 250 275
50 a 250 € 250 275 300

* Sustituiremos por dólares en caso de que juguemos en dicha moneda

¿Cuándo subir de nivel en torneos?

Es una pregunta con difícil respuesta, ya que las estadísticas de un jugador de torneos presentan un análisis mucho más complejo que las de un jugador de cash. Es un error creer que estamos preparados para jugar torneos mayores por haber conseguido un gran premio que haya duplicado nuestra banca. Antes de subir de nivel, deberemos jugar una cantidad suficiente de eventos que demuestren constancia en nuestras ganancias. Para ello, existen un par de indicadores que nos permiten saber si estamos yendo por buen camino. Uno es el %ITM y otro el ROI.

El %ITM (In The Money) hace referencia al porcentaje de veces que hemos llegado a premios, y su valor depende de varios factores (nivel del torneo, número de jugadores, etc.). De forma general, podemos estimar como aceptable un %ITM del 16%, lo que significa llegar a premios en uno de cada seis torneos. Y si el valor es superior al 20%, podemos considerarlo como muy bueno.

El ROI (Return On Investment) compara nuestras ganancias netas con todo el dinero que nos hemos gastado en entradas, recompras y add-ons en torneos, y se calcula mediante la siguiente fórmula:

(Beneficios netos / Total gastado en buy-ins) * 100

Un ROI mayor que cero significa que nuestro balance total es positivo (hemos ganado dinero como jugadores de torneos). Y un ROI del 10%, por ejemplo, indica que hemos obtenido una rentabilidad del 10%.

Para poder conocer estas estadísticas de forma automática (sin tener que recoger en una hoja de Excel todos los torneos que jugamos, el coste y la ganancia de los mismos), usaremos un programa de trackeo que recoja nuestros resultados. Los programas de trackeo más completos del mercado son PokerTracker 4 y Holdem Manager 2.

Por último, cabe recordar que estos dos indicadores deben ser aplicados en una muestra torneos grande para que empiecen a tener validez, y, analizados conjuntamente, nos permiten hacer una valoración aproximada de nuestros resultados. Como hemos visto, un buen jugador de poker es eliminado antes de llegar a premios en cuatro de cada cinco torneos, lo cual proporciona una idea sobre la dureza de la profesión, la amenaza latente de caer en una mala racha y la importancia de una gestión de banca disciplinada. Junto a todo esto, juegan un papel fundamental la capacidad continua de autocrítica y el análisis de las sensaciones durante el juego para saber si realmente estamos preparados para afrontar retos mayores.


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