Alan Keating: ¿Fish o tiburón?
La floreciente industria del streaming de póker salió del confinamiento dispuesta a comerse una audiencia pegada a las pantallas y ansiosa de consumir material relacionado con su juego favorito.
Los primeros meses -años, también- fueron vibrantes, mientras se exploraban las vías más accesibles para el público generalista.
Los vlogs de póker, como el deZeroS, crecieron exponencialmente; los cortos deWolfgang Poker batían récords inusuales, como los 100 millones de reproducciones; las productoras y casinos reservaban una mesa dotada de todos los avances tecnológicos para transmitir partidas de cash que convirtieron en celebridades a jugadores comoNik Airball…
No todas las ideas cuajaron, aunque todas colaboraron. Se intentó, y se sigue intentando, involucrar a los streamers y youtubers generalistas más famosos en los streamings de cash; se invitó a los pros con mejores y más largas trayectorias a unirse al extravagante estilo de los nuevos streamings de cash; se quiso forzar enconadas rivalidades, como la de aquel dueño de casinos,Eric Persson, que perseguía aPhil Hellmuth por todos los formatos televisivos…
Lo único que han acabado teniendo en común todas esas iniciativas es un jugador,Alan Keating, una personalidad realmente especial y auténtica, que encaja como un guante en cualquier escenario al que le arrojes. Es el único jugador profesional al que llegaron a adorar los jóvenes streamers que probaban el póker, el único jugador de High Stakes que no era vetado por los pros de torneos, el más tranquilo a la hora de alargar una historia de rivalidades con un rival, divertido con los recreacionales, y capaz de igualar en habilidad a los tiburones.
Su presencia aquilata cuanto programa toca. Siempre está dispuesto a dar acción, a flipear con Neymar, a jugarse millones en los mayores botes televisados, y a tirar los rivers que sean necesarios para que todos en la mesa sean felices.
Para fabricarse la llave maestra que abre todos los platós, son necesarias varias herramientas. Un profesional nunca daría tanta acción. No es eficaz. Un recreacional nunca sería capaz de abrir el rango que juega Keating y salir airoso con tanta maestría. Ganar botes millonarios, y perderlos, requiere de mucha banca. Las señales son conflictivas, y se da por hecho que se ajusta a perfiles muy distintos.
Entonces, ¿es Keating un millonario estudioso del póker o un profesional con un arriesgado plan perfectamente diseñado para recoger los frutos a largo plazo?
Lo principal, la banca
Intentar desentrañar las finanzas deAlan Keating es un rompecabezas que va mucho más allá de los libros de contabilidad.
La personalidad y el estilo que ha demostrado en televisión le abre las puertas a la práctica totalidad de las partidas privadas de Estados Unidos, y probablemente, a estas alturas de su fama, de todo el planeta. Probablemente, juegue cantidades mucho mayores cuando no está frente a una cámara que mientras le graban.
Pero no va por ahí la cosa. En serio, hay un montón de dudas sobre cuál es el valor real de su patrimonio, que se estima en un rango que va de una banca muy nutrida para jugar los niveles que juega habitualmente, hasta los márgenes de la lista Forbes.
Primero de todo, existe una herencia paterna que se sospecha más que considerable.Howard Thomas Keating III falleció en 2020, y su enorme fortuna se repartió entre cuatro hermanos. Obviamente, ese inmenso caudal de riqueza ya existía en la familia mucho antes de la muerte del patriarca, y a Alan nunca le debió faltar de nada.
Sin embargo, y aquí empiezan las contradicciones, hay diversos testimonios que aseguran que su banca se generó de manera completamente ajena a todo ese dinero familiar. Sin ir más lejos, Doug Polk afirmó que Keating le pidió bancaje cuando le conoció en 2010.
Sin desmentir a Polk, hay rumores de que Keating ha logrado rendimientos espectaculares en varias inversiones. Se dice que fue de los primeros en meter dinero en PolyMarket, y en la plataforma de pago Stripe, lo que rellenaría el guion entre las estrecheces de sus inicios y su deriva hasta convertirse en el hombre de los botes millonarios.
En caso de que su suerte con las startups no sea tan legendaria, también se deja caer por los mentideros de las high stakes que es una mente financiera brillante, que gestiona fondos de inversión privados para clientes adinerados con pingües beneficios.
Las habladurías no cesan porque nadie sabe a ciencia cierta si el póker es su fuente principal de ingresos o un hobby muy serio y lucrativo para él.
El velo que oculta su vida profesional no aporta argumentos para responder a la pregunta que nos hacemos en el titular, así que intentaremos despejar el otro lado de la igualdad.
¿El mejor recreacional de la historia o un pro disfrazado?
El estilo de Keating es una versión extrema y bastante refinada del clásico LAG (Loose Aggressive).
Eso quiere decir que Keating abre muchísimas manos, tiene amplios rangos de resubida y call al 3bet, y, una vez postflop, pelea por cada bote, le favorezca la mesa más o menos.
Es un estilo que ya pudimos disfrutar en la era dorada delpóker,r con jugadores comoEli Elezra oSam Farha en High Stakes Poker, o conGus Hansen en torneos.
El caso es que este estilo no es desconocido para grandes prosAndrew Robl, que lo ha utilizado contra el propio Keating, ni para los recreacionales que juegan por cantidades que parece que no les duelen, y quieren ver flops y hacer faroles.
Centrémonos, pues, en las pistas que hay sobre los inicios deAlan Keating en el póker.
Como ya hemos visto en el post de Polk, Keating ya pululaba por los casinos en 2010, e incluso antes. Un reciente hilo de Reddit comentó esta curiosa imagen fija que ilustra un episodio del Main Event de 2007.

Existe una huella digital que sitúa a Alan en el Rio, en 2007, jugando nada menos que el Main Event de 10.000 $ de entrada.
También está muy documentado su ascenso de niveles en las high stakes de casinos como el Bellagio, donde empezó en las mesas públicas y fue, poco a poco, aumentando su buy-in hasta lograr abrir las puertas de las salas reservadas para los clientes VIP.
Sin embargo, su estilo de apuestas y su gestión del EV% está tan alejada de lo que se considera una buena práctica en el póker que una de las teorías más extendidas por la Red es queAlan Keating tiene dos caras: una para los streamings, donde hace faroles inverosímiles y paga all-ins con ligereza para crearse una imagen de aficionado y hombre de acción ; y otra muy distinta en las partidas privadas, que es donde recoge los frutos haciendo los ajustes necesarios para aprovecharse de los errores de los contrarios que creen que se enfrentan al «otro» Alan.
¿Podría un pro realmente habilidoso sacar adelante un plan tan maquiavélico y arriesgado? ¿Se arriesgaría un inversor, un gestor de fondos para cliente muy adinerados, a dar esa imagen de despilfarrador en público?
Al final, el misterio es también parte del encanto del personaje.
Además, como la admiración por su perfil público es tan universal, y genera tan poca controversia, todas estas habladurías y dudas sobre su verdadera naturaleza no provocan ninguna desconfianza, sino mayor curiosidad por el personaje.
Alan Keating es una joya para esta era del póker, y para esta frase no cabe usar interrogantes.
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